Adriana Argudín Palavicini
A las ya de por sí difíciles condiciones en que viven cientos de miles de familias, se agrega ahora la falta del suministro de agua que sufrirán, ni más ni menos, que ¡5 millones de personas! en 13 municipios del Estado de México y en 10 delegaciones del Distrito Federal. En estas regiones, el suministro del vital líquido ya se venía reduciendo tres días al mes desde enero. Pero ahora, “aprovechando la salida de vacacionistas”, el suministro se suspenderá al cien por ciento desde el jueves al domingo de esta semana santa para darle mantenimiento mayor al Sistema Cutzamala. ¡Que Dios nos agarre confesados!
Como es lógico, las protestas de los vecinos que, por razones obvias no pueden darse el lujo de vacacionar, no se han hecho esperar pues, como dijo una de las afectadas, “ya veníamos estirando el gasto, ahora también tendremos que estirar el agua”. Lo peor es que el problema no se reduce sólo a quedarse sin agua, o a estar acarreándola de cubetas y tambos. Hay que agregar, además, que habrá un gasto mayor en el consumo de gas doméstico, pues habrá que hervir el agua por lo menos para preparar los alimentos; actualmente, el precio de los cilindros de gas, dependiendo de su capacidad, está entre los 102 y los 305 pesos. Y, para quienes no alcancen el beneficio de las pipas de agua, tendrán que hacer un desembolso mayor para comprar agua embotellada. Al final, las familias más empobrecidas tendrán que gastar más a cambio de malos y escasos servicios.
Aprovechando la confusión y queriendo sumar votos para el próximo proceso electoral, se ha desatado una guerra de declaraciones entre el gobierno federal y el gobierno del Distrito Federal culpándose mutuamente por la falta del suministro de este servicio. Según el director de la Comisión Nacional del Agua (Conagua), José Luis Luege, la culpa es del gobierno capitalino ya que no ha firmado los convenios para poder avanzar en la construcción de un nuevo componente del Drenaje Profundo. Y, según Ramón Aguirre, director del Sistema de Aguas de la Ciudad de México (SACM), las declaraciones de Luege son falsas y sólo tienen fines políticos ya que aspira a gobernar el Distrito Federal.
Lo cierto es que, mientras son peras o son manzanas, el problema es para las millones de familias que tendrán que sortearlo para poder cubrir sus necesidades elementales de aseo y alimentación. Ambos organismos gubernamentales están obligados, por el sólo hecho de ser gobierno, a realizar las acciones necesarias para lograr un uso sustentable del agua a fin de generar bienestar social mediante el suministro del servicio de agua potable. Deben, además, resolver el desequilibrio que existe entre la demanda cada vez mayor y la disponibilidad cada vez menor del vital líquido, pues ello incide de manera directa en la salud y la calidad de vida de la población. Sin embargo, en lugar de ello, no tienen empacho en publicitar que “ante la escasez de agua los usuarios tienden más a su ahorro”. Razonamientos de este calibre se evidencian también en las políticas que vienen aplicando la inmensa mayoría de nuestros actuales gobiernos estatales y municipales, y el propio gobierno federal, ante la demanda de servicios y derechos elementales que consagra nuestra Constitución a todos sus hijos. De continuar con esa falta de sensibilidad política y de violación a la ley, la escasez de servicios y derechos -que ya sufren más de la mitad de los mexicanos-, se llegará no al ahorro sino a la extinción de una buena parte de la población más vulnerable.
jueves, 9 de abril de 2009
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1 comentario:
Claro! qué más podíamos esperar los ciudadanos de "abajo", sino la indiferencia y el desprecio de las autoridades. Se ve que no les importa si hay agua o no en las viviendas de los más necesitados. Además, esta escasez del vital líquido sirve para enriquecer a algunos vivales que se aprovechan de la situación y venden el agua en pipas al mejor postor, como por ejemplo en la colonia Valle de Aragón, donde cobran la pipa hasta en 2500 pesos, cantidad que tienen que reunir los habitantes de la colonia para que les puedan surtir el líquido, esto cada tres o cuatro días, es más, surten el dìa que ellos quieren, con la consecuente angustia y sed de los habitantes. Si, sed de agua y de justicia, mientras las autoridades se echan la culpa unas a otras para justificar y afianzarse políticamente. Necesitamos organizarnos y luchar en contra de tanta arbitrariedad. Saludos.
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